Pensar que Internet nos da intimidad es una ilusión falsa. Una gran mentira.

Pensar que Internet nos da intimidad es una ilusión falsa. Una gran mentira.

libro-ano-20121Roc siempre parecía un tanto radical en sus opiniones. Era uno de los más antiguos, el único que le superaba a Larsson en edad, y sobre el que corría la broma de que había trabajado en Espai Tecnológic, incluso antes de que existiera la empresa o los primeros ordenadores. Parecía haber estado allí siempre. Todos eran de confianza, pero para Larsson éste era un silencioso aliado, aunque nunca lo diría en voz alta. Roc, seco de carácter, iba “por libre”, en opiniones, en su forma de trabajar e incluso en horario. Un privilegio que se le concedía por antigüedad. Pero Larsson sabía que, cuando realmente era necesario, sin palabras y sin ni tan sólo tener que pedirlo, podía contar con él. También sabía que controlaba remotamente las diferentes instalaciones críticas desde su casa. Si se lo hubiera pedido de forma más oficial, nunca le habría dicho que sí. Era como un silencioso pacto, que no había sido concretado con palabras, pero con el que Larsson sabía que podía contar.

 

Larsson decidió intervenir:
– ¿A alguien le suena el nombre de DARPA?
– Leí algo sobre esta agencia… – Sergi, cuando no se informaba por Internet, leía gran cantidad de magazines de diversa índole – es una agencia del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Y según entendí, la responsable del desarrollo de nuevas tecnologías para uso militar.
– ¿Para uso militar?
– Ya se sabe que el principal motor de cualquier investigación, con independencia de la disciplina, siempre ha sido la muy probable aplicación militar de los descubrimientos y avances tecnológicos que se logran. Y eso es a lo que se dedica la DARPA, a investigar y aplicar los logros científicos al ámbito militar.
– Yo he leído algo sobre ARPA, – intervino David. – ¿Tienen alguna relación?
– Son lo mismo. DARPA y ARPA han alternado la denominación pública de la misma agencia a lo largo del tiempo, dependiendo de la situación política en cada momento. Mínimo han cambiado de nombre 3 o 4 veces, si no más.
– Creo que lo leí en relación a algo de Internet… pero no me acuerdo bien.
– Supongo que os sonará ARPANET, ¿no? Los inicios de Internet. Pues como su nombre indica, fue la primera red de ordenadores de la agencia ARPA, el embrión de la actual Internet.
– O sea que, Internet es un proyecto de DARPA… ¿Qué sabes sobre sus otros proyectos?
¿Cómo lograban estar tan bien informados?
– Son muchos y muy variopintos. El problema es que muchos de sus proyectos y relaciones con otras agencias de los EEUU, como la CIA, son secretos o “no existen” a los ojos de la opinión pública. Tienes que rascar mucho para llegar a conocer la interrelación entre las agencias, proyectos, subproyectos, programas y un sinfín de siglas. Es muy difícil de seguir. Sólo vemos la punta del Iceberg.
– Y tú, ¿Cómo sabes tanto?
– Me informo. Hay prensa especializada en estas cosas…
“Como mi padre”, – pensó Larsson.
– …Recuerdo que a principios de la década pasada, estuvieron en el punto de mira de los medios de comunicación. Recibieron demandas judiciales de activistas civiles pro derechos humanos por algunos de sus proyectos tildados de Orwelianos, ya sabes, control de la población y todo eso. Pero finalmente resultó ser una conspiración.
– Todos los gobiernos actúan de la misma forma. Cuando de alguna cosa no les interesa que se hable, atribuyen todo lo que se dice a una gran conspiración, y aquí no pasa nada, hasta que se olvida.
– Pero, ¿Qué hay de cierto en todo esto?
– El problema principal precisamente es ese, saber diferenciar lo cierto de lo fantasioso. Este es su escudo. Como en la medicina alternativa. Los farsantes refuerzan la “versión oficial” por su falta de seriedad. Además, no les interesa que quede claro. Sólo desde dentro, y con un nivel jerárquico importante, se llega a comprender su verdadero alcance.
– Vaya, que nada es lo que parece.
De: “Año 2012 – bajo los menhires de la Albera”

Fer un comentari